| Caso Clínico 4 - Sangrante
- Hemoperitoneo |
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| Dr. Miguel del Olmo Escribano |
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| Hospital Universitario Médico
- Quirúrgico |
| Complejo Hospitalario de Jaén |
Mujer de 75 años
que ingresa por Urgencias debido a astenia importante de
cinco días de evolución siendo su estado general
previo bueno. En la exploración clínica existe
palidez de piel y mucosas, oleada ascítica con abdomen
distendido y tacto rectal con heces normales. En la analítica
básica se detecta un hematocrito de 25% con hemoglobina
de 6 gr. ECG con taquicardia sinusal. Tensión arterial
de 80/40 mmHg. La paciente recibió de forma intensiva
apoyo a órganos y sistemas.
¿Vería
usted indicada en la paciente una paracentesis diagnóstica?
El realizar una paracentesis
diagnóstica en este paciente tiene como objetivo
el comprobar si existe sangrado a nivel intraperitoneal.
La pérdida de hematocrito unido a la oleada ascítica
junto con datos negativos de hemorragia digestiva (ausencia
de hematemesis y melenas además de tacto rectal negativo)
apoya aún más la decisión.
En este caso, el lugar para efectuar la paracentesis, es
en el tercio medio de la línea imaginaria que tracemos
entre la espina iliaca izquierda y el ombligo.
Otro lugar como es la localización
infraumbilical se reserva para punciones diagnósticas
que se acompañan de lavado intraperitoneal; la instalación
del catéter puede realizarse con microlaparotomía
para evitar lesiones. Este tipo de punción se encuentra
especialmente indicado cuando no existen datos exploratorios
de líquido intraperitoneal.
La utilización de
una jeringuilla y aguja intramuscular es adecuada si el
grosor de la pared abdominal es inferior al tamaño
de la aguja. Este simple hecho puede ser causa de punciones
negativas.
La paracentesis aportó
contenido hemático. Con el paciente estabilizado
se procedió a la realización de un TAC.
El traumatismo abdominal
es la causa más común de hemoperitoneo; en
nuestro paciente no se reconoce este antecedente. El hemoperitoneo
de causa ginecológica debido a la rotura de quistes
foliculares, embarazo ectópico y endometriosis es
el motivo más frecuente de hemoperitoneo no traumático;
la edad de nuestra paciente, 75 años, invalida esta
etiología. (Tarraza H y cols. Causas ginecológicas
de abdomen agudo y el abdomen agudo durante el embaraza.
SURG CLIN NORTH AM (Ed Castellano) 6: 1329-1350; 1997).
El aneurisma de aorta abdominal
roto debe incluirse entre las sospechas diagnósticas
de un hemoperitoneo; la ausencia de dolor con instalación
brusca hace menos probable este diagnóstico en nuestro
caso clínico. De igual manera otros aneurismas de
arterias viscerales como esplénica, hepática
y celiaca se acompañan de dolor. La degeneración
de la capa media, vasculitis y procesos inflamatorios adyacentes
se citan como etiología.( Messina L y cols: Aneurismas
arteriales viscerales. SURG CLIN NORTH AM (Ed Castellano)
2:435-451. 1997).
Cualquier tumor de la cavidad
abdominal que sufra necrosis en su vertiente intraperitoneal
puede ser causa de hemorragia. Los tumores hepáticos
primarios y metastásicos junto con los estromales
del tubo digestivo se han descrito frecuentemente como causa
de sangrado. Esta etiología no puede ser descartada
en nuestra paciente.
La paciente fue intervenida
identificándose como causa de sangrado una lesión
de 7 cm con aspecto vascular y sangrado activo a nivel de
epiplon mayor (Figura 4). Se efectuó
resección de la lesión correspondiendo anatómicamente
a un Hemangioma caversono. El curso postoperatorio fue normal.