Caso Clínico 9 - Colangitis -
 
Dr. Miguel del Olmo Escribano
 
Hospital Universitario Médico - Quirúrgico
Complejo Hospitalario de Jaén

 

La paciente referida en el caso VIII ingresó por un cuadro de colangitis debido a coledocolitiasis; se llegó a este diagnóstico por síntomas (Dolor en hipocondrio derecho, fiebre e ictericia ¿recuerda que nombre propio recibe esta triada?), analítica y diagnóstico de imagen (colangio-RNM) . El proceso evolucionó hacia una “colangitis supurada o tóxica” por lo que se realizó drenaje biliar mediante esfinterotomía por endoscopia retrógrada mejorando inicialmente el cuadro clínico y analítico.

La colangio-RNM postesfinterotomía se muestra en la Figura 1.

Figura 1

 

Considerando la colangio-RNM ¿qué diagnóstico le sugiere?. Si ha pensado que todavía existen cálculos en colédoco, es un diagnóstico adecuado. Ante esta situación que opciones terapéuticas tomaría:

¿DISOLUCION DE LOS CÁLCULOS BILIARES?

¿NUEVA ENDOSCOPIA RETRÓGRADA?

¿CIRUGÍA DIRECTA?

Antes de responder a las preguntas intente hacer un listado de los problemas que tiene planteado el paciente y busque el mejor método para resolverlo.

La disolución de cálculos biliares se ha descrito de dos formas. Una mediante el aporte, por vía oral, de sales biliares y la otra utilizando agentes tópicos. En nuestro paciente no se cumples las condiciones para llevar a cabo esta terapéutica.
Las sales biliares mediante administración oral de Ursodesoxicolato o Quenodesoxicolato necesitan tratamientos prolongados (seis a doce meses) y requisitos tales como ser cálculos de colesterol menores de 2 cm, flotantes y condiciones generales aceptables como edad inferior a 65 años. La tasa de disolución en las mejores situaciones no ha superado cifras del 40% con la más efectiva de las sales (Ursodesoxicolato). (Hoffman AF: Medical treatment of cholesterol gallstones by bile desaturating agents. HEPATOLOGY 4:1995-2085,1984).

Los agentes de acción tópica precisan de un sistema hermético que impida la salida al peritoneo de la solución que va a contactar con el cálculo. Esas condiciones ocurren cuando el paciente tiene un tubo en T (o tubo de Kehr) a nivel de colédoco o bien que mediante endoscopia retrógrada se haya situado una sonda naso biliar tal como describíamos en la Figura 4 del Caso VIII. Se han utilizado agentes como éter, cloroformo, colato de sodio, solución salina y heparina, metil tert-butil éter y monooctatión. Eter y cloroformo no son útiles por formación de gas y necrosis tisular respectivamente. El colato de sodio tiene efectos colaterales severos por sépsis. Metil tert-butil éter tiene restringido su uso a la vesícula biliar con una técnica meticulosa debido a las complicaciones graves como hemolisis y neumonitis. La solución salina y heparina se acercan al 20% interpretándose este método como una simple técnica de arrastre. El monooctatión es un diglicérido con efecto solvente sobre el colesterol con disolución en cinco día del 62% de los cálculos; la solución de monooctatión debe ir ajustada a pH de 7,4 a fin de evitar inflamación de los conductos biliares. Una recopilación y análisis de las técnicas descritas se puede encontrar en: Talamini MA y cols: Disolución de cálculos biliares. SURG CLIN NORTH AM (Ed en Castellano) 6:1227-1241;1990.

Considerar una nueva endoscopia retrógrada es la mejor opción para cálculos residuales pero en el caso de nuestra paciente la coledocolitiasis se ha acompañado de una colangitis y la patología de la vesícula biliar no ha sido tratada. Todo este listado puede ocasionar que la endoscopia no sea efectiva. Por tanto la cirugía directa, una vez que se ha conseguido la estabilidad de la paciente mediante el drenaje endoscópico de la vía biliar es la opción más resolutiva.

En el curso evolutivo, pese a la mejoría inicial tras el drenaje endoscópico de la vía biliar, apareció nuevamente fiebre de 39º , dolor en hipocondrio derecho con resistencia a la palpación en dicha zona. No existían signos físicos ni analíticos de colostasis. El deterioro clínico fue rápido apareciendo disfunción de órganos.

¿Cree indicada alguna prueba para filiar el proceso?.

A la paciente le fue practicado un TAC que se muestra en la Figura 2. La intencionalidad tras la petición de la prueba, dada la ausencia de colostasis clínica y analítica, era la búsqueda de un absceso hepático por su frecuencia tras una colangitis supurada (Branum GD y cols: Hepatic abscess. Changes in etiology, diagnosis and management. ANN SURG 212:655-662; 1990).

En el TAC realizado se aprecia un empiema vesicular que justifica la situación clínica de la paciente.

¿Con este diagnóstico puede usted aplicar un tratamiento quirúrgico mínimamente agresivo?.

 

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