A. J. Bravo
Cerro.
Servicio de Cirugía Torácica.
Hospital UNIVERSITARIO “Ciudad de Jaén”.
INTRODUCCIÓN
La punción-biopsia percutánea
transtorácica, o punción transtorácica
(PTT), constituye un procedimiento rápido,
sencillo, eficaz y seguro para diagnosticar múltiples
procesos torácicos, tanto benignos como malignos.
La primera constancia oficial de un procedimiento
de este tipo data del siglo pasado, precediendo incluso
al descubrimiento de los rayos X por Roentgen en 1895.
Leyden, en 1883, la empleó para el diagnóstico
de enfermedades infecciosas, y Menetrier, en 1886,
para diagnosticar neoplasias pulmonares.
Hoy en día, el TAC constituye un medio de imagen
excelente, seguro y de alto rendimiento, que está
desplazando a la fluoroscopia para la realización
de esta técnica. En otros centros, también
se emplea la PTT guiada por ecografía, con
sus ventajas (sencilla, barata, no irradia y es en
tiempo real) e inconvenientes (barrera acústica
sonográfica, que no permite acceder a muchas
localizaciones).
INDICACIONES
Las indicaciones son siempre para
diagnóstico, fundamentalmente:
1. |
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Nódulo
pulmonar solitario periférico o una masa
pulmonar, en el que la broncoscopia ha sido
negativa, para establecer su benignidad o malignidad
y su estirpe histológica. |
2. |
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Múltiples
nódulos o masas pulmonares sospechosos
de metástasis, sin determinación
del tumor primitivo, para establecer la naturaleza
histológica del mismo. |
3. |
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Múltiples
nódulos o masas de causa desconocida. |
4. |
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Tumoraciones
del sulcus pulmonar (Pancoast). |
5. |
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Estadiaje
de pacientes con cáncer de pulmón
y más de una lesión pulmonar homo
o contralateral. |
6. |
|
Masas mediastínicas. |
7. |
|
Adenopatías
mediastínicas. |
8. |
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Lesiones
pleurales circunscritas o difusas, sospechosas
de neoplasia o proceso inflamatorio. |
9. |
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Lesiones
de pared torácica ósea o de partes
blandas. |
10. |
|
Patología
alveolar o intersticial difusa, en la que otros
procedimientos no han sido diagnósticos
(en general, en estos casos el rendimiento diagnóstico
ha sido escaso). |
CONTRAINDICACIONES
Las podemos dividir en absolutas
y relativas.
| Entre las
absolutas tendríamos: |
| |
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| A. |
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Trastornos
de la coagulación, por lo que es obligado
sistemáticamente realizar un estudio
de coagulación previo a la realización
de la técnica. |
| B. |
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Sospecha
de lesión vascular (fístula arteriovenosa). |
| C. |
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Sospecha
de hidatidosis pulmonar. |
| D. |
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Grave deterioro
de la función pulmonar, con lesión
importante del hemitórax contralateral,
si existe un grado razonable de riesgo de neumotórax
o hemotórax en el único pulmón
funcionante. |
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| Entre
las contraindicaciones relativas, en las que habría
que sopesar beneficio-riesgo, estarían: |
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| A. |
|
Hipertensión pulmonar,
por el incremento del riesgo de hemorragia. |
| B. |
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EPOC, por el riesgo de punción
de bullas pulmonares (se ha comprobado estadísticamente
que la EPOC incrementa sustancialmente el número
de neumotórax). |
| C. |
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Falta de colaboración
del paciente (tos incoercible, imposibilidad de
mantener la postura adecuada, ...). |
TÉCNICA
Habitualmente, la PTT requiere ingreso
hospitalario de 24 horas, aunque hay centros donde
se realiza de forma ambulatoria, no observando mayor
número ni gravedad de las complicaciones.
Debe realizarse en una sala con iluminación,
dimensiones y limpieza adecuados, y con un mínimo
de dotación (toma de O2, vacío, equipo
de monitorización y resucitación, cuarto
para almacenar material como tubos de tórax,
caja de pequeña cirugía, ...).
Debe utilizarse una trayectoria recta, paralela (Figura
1) o perpendicular (Figura 2) al suelo, por la dificultad
de precisar el ángulo exacto de entrada en
las punciones en oblicuo, aunque en ocasiones habrá
que inclinar la aguja para evitar estructuras óseas
o vasculares.
En cuanto al tipo de aguja, nosotros empleamos las
agujas con diseño de corte tipo Bio-cut o Wescott
para biopsia con aguja gruesa (Figura 3), o las agujas
de aspiración tipo Chiba o Menguini (Figura
4) con dispositivo de aspiración manual (tipo
Cameco) para citología con aguja fina (calibre
superior a 20 G). Se emplean distintas longitudes
de aguja según la profundidad de la lesión.